Hay lugares que parecen estar fuera del tiempo. Lugares donde el paisaje es tan poderoso que se convierte en protagonista. Almería es uno de esos lugares.
No hay otro lugar como este en el continente. El Desierto de Tabernas, con sus badlands erosionados, sus barrancos y sus atardeceres infinitos, es el único desierto de Europa. Un paisaje que parece más propio del lejano oeste americano que del sur de España. Y precisamente por eso, Hollywood lo eligió.
Decenas de películas se han rodado en estos paisajes. Westerns, épicos, aventuras. Directores como Sergio Leone, actores como Clint Eastwood o Charles Bronson, rodaron aquí algunas de las escenas más icónicas de la historia del cine. Pero no solo el western. También se han filmado aquí películas como Indiana Jones y la última cruzada o Mad Max: Fury Road. El desierto almeriense ha sido escenario de todo tipo de historias.
Cuando elegimos el nombre de nuestra cerveza, no fue casualidad. Far West es un tributo a esos rodajes, a esas historias, a ese paisaje único que tenemos la suerte de llamar hogar. Cada botella de Far West lleva en su etiqueta un pedacito de ese desierto. Un recordatorio de que la tierra donde vivimos es especial. Única. Irrepetible.
¿Y qué tiene que ver el desierto con la cerveza? Todo. El carácter de una tierra se refleja en todo lo que produce. La luz abrasadora, el paisaje extremo, la dureza del terreno... todo eso está en nuestra cerveza. Far West no es una cerveza suave y anodina. Es una cerveza con personalidad. Con carácter. Con el sabor de una tierra que no se rinde.
Cuando bebes Far West, haces un viaje. Viajas al desierto de Tabernas. Viajas a los sets de rodaje de los grandes westerns. Viajas a la historia de Almería. Pero sobre todo, viajas al presente. A ese presente en el que un grupo de personas sigue elaborando cerveza artesanal con los mismos ingredientes, el mismo mimo y la misma pasión que el primer día.
Almería es mucho más que playas y sol. Es desierto, es cine, es historia. Y ahora, también es cerveza artesanal. La próxima vez que estés en Almería, no te vayas sin probar Far West. Y si no puedes venir, siempre puedes pedirla online. Porque el desierto también viaja en botella.


